El equipo integrado por los pilotos Tom Kristensen, Allan McNish y Dindo Capello, le dio la quinta victoria consecutiva al Audi R10 TDi, octava en los últimos nueve años para la marca alemana. Los ganadores también incrementaron sus records, el piloto danés consiguió su noveno éxito en Le Mans, para el escocés fue el segundo, 10 años después del primer triunfo, y para el italiano fue su tercera victoria en el tradicional circuito francés. La definición fue extraordinaria, el Audi de Kristensen y el Peugeot de Minassian, ambos pilotos y equipos sobrevivieron al momento más difícil de la carrera, la madrugada, que además tuvo en la lluvia un condimento que favoreció por momentos a los autos alemanes por sobre la velocidad mostrada por los autos franceses con piso seco.
El Audi R10 TDi ganador fue superior con la pista mojada y consiguió una ventaja de 3 minutos frente al Peugeot Nº7 de Minassian, Gené y Villeneuve. En la hora final de carrera, Peugeot puso neumáticos slick, pese a la humedad en pista, tratando de acortar distancia con los más estables Audi. Minassian arriesgó todo bajando sus tiempos vuelta a vuelta y encarando sectores difíciles como Mulsanne o la chicana Dunlop, conduciendo al límite de la adherencia y siendo 8 segundos más rápido que sus rivales, pero la pinchadura de un neumático detuvo su espectacular avance. Finalmente sería Marc Gené quien llevó el auto francés al segundo puesto a más de cuatro minutos del vencedor, mientras que el tercer puesto fue para el 908 HDi de Franck Montagny, quien completó el podio en Le Mans.
En la división LMP2, la batalla entre los Porsche RS Spyder quedó en poder de los holandeses del equipo Van Merksteijn Motorsport por encima del Team Essex. En GT1, Aston Martin derrotó a los Corvette por segundo año consecutivo en largo duelo de 24 horas, David Brabham y Darren Turner llevaron al triunfo al equipo británico, mientras que en la categoría GT2, el equipo Risi Competizione, le otorgó a Ferrari la primera victoria en Le Mans en cinco años.
Dale Earnhardt Jr. terminó su racha de 76 carreras sin triunfos el domingo pasado con una victoria bajo bandera amarilla en el Michigan International Speedway con apenas aire en su tanque de combustible. El piloto más popular de NASCAR le dio a su nuevo patrón, Rick Hendrick, el segundo triunfo de la temporada y se las ingenió para tener el suficiente combustible desde su última carga para completar las tres vueltas extra que se dieron en las LifeLock 400. Un trompo de Patrick Carpentier en la vuelta 203 le aseguró la victoria a Earnhardt Jr., quien se quedó sin combustible momentos después de cruzar la línea de meta, detrás del auto de seguridad. El ganador señaló "Las cosas son así, íbamos a seguir en la pista sin importar lo que pasara. La neutralización nos salvó, podrán escribir lo que quieran, pero ganamos".
A medida que pasaban las vueltas, los pilotos eran forzados a ingresar a los pits para un reabastecimiento final. Pero Earnhardt, cuya última victoria había sido el 6 de mayo del 2006 en Richmond, no tenía pensado parar. Su jefe de equipo Tony Eury Jr., le decía a su piloto que fuera más despacio para intentar ahorrar combustible. Kasey Kahne, reciente ganador en Pocono, finalizó segundo, expresando "estuvimos muy cerca, corrimos adelante y pienso que era quien más combustible tenía entre todos. Hicimos lo mejor que pudimos hoy para lograr un buen resultado final. El equipo hizo un buen trabajo". Matt Kenseth terminó tercero, seguido por Brian Vickers, Tony Stewart y el bicampeón de la Sprint Cup Series, Jimmie Johnson. El líder del campeonato, Kyle Busch, terminó 13º. Este fin de semana se disputará una nueva fecha en el autódromo de Sonoma, California, donde el colombiano Juan Pablo Montoya defenderá la victoria conseguida el año pasado.
En la Nationwide Series, la nueva sensación Joey Logano, obtuvo una increíble primera victoria en su tercera participación en las Meijer 300 en el Kentucky Speedway, convirtiéndose en el más joven vencedor de la historia de la división con 18 años y 21 días. En la vuelta 147, Logano tomó el liderazgo superando a Busch por la línea externa, iniciando una persecución que terminó cuando Kyle Busch hizo un trompo faltando 37 vueltas para el final. El joven ganador expresó "yo esperaba ganar aquí, esperaba ganar en Dover, necesito ganar carreras, perder no es una opción". Scott Wimmer terminó segundo seguido por Mike Wallace, mientras Brad Keselowski, obtuvo el cuarto puesto, consiguiendo valiosos puntos que lo ponen segundo en el campeonato detrás de Clint Bowyer, quien finalizó noveno.